Beber demasiado - en algunas ocasiones o todo el tiempo - puede tener consecuencias graves en tu salud. He aquí cómo el alcohol puede afectar tu cuerpo:
El Cerebro:
El alcohol interfiere con las vías de comunicación del cerebro, y puede afectar la manera en que el cerebro trabaja y funciona. Estas alteraciones pueden cambiar el estado de ánimo y el comportamiento, y se hace más difícil pensar con claridad y moverse con coordinación.
El Corazón:
Beber mucho durante un largo tiempo o demasiado en una sola ocasión puede dañar el corazón, causando problemas tales como:
- Cardiomiopatía - Estiramiento y caída del músculo cardíaco
- Arritmias - latidos del corazón irregulares
- Palpitaciones
- Hipertensión
Las investigaciones también muestran que el consumo de pequeñas cantidades de alcohol puede proteger la salud de los adultos a desarrollar una enfermedad coronaria.
El Hígado:
El consumo excesivo de alcohol tiene un costo para el hígado, y puede conducir a una variedad de problemas y a inflamaciones del hígado, incluyendo:
- La esteatosis o hígado graso
- La hepatitis alcohólica
- Fibrosis
- Cirrosis
Páncreas:
El alcohol hace que el páncreas produzca sustancias tóxicas que eventualmente puede conducir a pancreatitis, una inflamación peligrosa de los vasos sanguíneos en el páncreas que impide la correcta digestión.
Cáncer:
Beber demasiado alcohol puede aumentar tu riesgo a desarrollar alguna clase de cáncer, entre ellas cáncer de:
- Boca
- Esófago
- Garganta
- Hígado
- Pecho
Sistema Inmunológico:
Beber en exceso puede debilitar su sistema inmunológico, haciendo a tu cuerpo un blanco mucho más fácil a las enfermedades. Los bebedores crónicos son más propensos a contraer enfermedades como la tuberculosis y la neumonía, que las personas que beben poco.
Beber una gran cantidad de una sola vez disminuye la disposición del cuerpo para enfrentar infecciones incluso hasta 24 horas después de emborracharse.